Hace unos días os hablé del Reiki en mi anterior post en el que os "presenté" a Rocío, la persona que me ha acercado a esta disciplina. Hoy quiero contaros cómo viví yo la experiencia de mi primera sesión de Reiki.
Hace años que había oído hablar de ello pero en realidad no tenía muy claro qué era y qué significaba el Reiki. En los últimos años he conocido más terapias de esas que llaman alternativas pero que a mi me suena a poca cosa porque son milenarias, mucho más antiguas que nuestra propia medicina, como la acupuntura o la fitoterapia. Así que cuando Rocío contactó conmigo gracias a este blog no dudé en que quería probar.
Además me pareció una idea estupenda estrenarme con una reikista tan conectada con la maternidad que de hecho me propuso hacer la sesión conjuntamente con mi hija. También quería que Alicia participara de todo esto.
El día no pudo ser más propicio ya que por cosas de la vida esa mañana me levanté especialmente acelerada, tensa e irascible. Mi energía no estaba donde debía, eso era obvio. Cuando llegamos a casa de Rocío he de decir que me sorprendió; no me la esperaba así. De carácter si porque llevábamos semanas hablando por mail y desde el primer momento supe que era un encanto de persona pero físicamente no era como me esperaba. Irradia luz y buenas vibraciones. Y tiene unos ojos increíbles que transmiten mucha paz.
Nos pasó a una habitación donde estaba la camilla en la que nos tumbamos durante la sesión y un piano. Me gustó, me sentí muy cómoda. Puso música suave y comenzamos. Yo tumbada sobre la camilla y mi peque tumbada sobre mi, mamando, como tantas siestas nos hemos pasado. Rocío comenzó colocando sus manos sobre mi cabeza, hombros y cuello y ahí comenzó la magia.
Os prometo que sentí como si corrientes eléctricas me recorriesen la espalda, calor y mucha energía. Como si mi cabeza fuese una bombilla a punto de encenderse, como si todas las conexiones de mi cuerpo se hubiesen encontrado y puesto en marcha.
Hablamos, le conté cómo me sentía (me dio la opción de mantenerme en silencio si lo prefería pero como no callo ni bajo el agua...) y salieron muchas cosas. Tensiones, miedos, esperanzas. También salieron lágrimas que ayudaron a llevarse todos esos bloqueos. Y según sus manos iban avanzando hacia mis pies la sensación pasó a ser de descanso, de mucha paz.
Las reacciones de Alicia también fueron increíbles. Hubo momentos en los que se relajó e incluso llegó a dormirse y otros en los que se aceleraba, se notaba que mi energía y la suya estaban conectadas y ella también "se encendía". Me llamó mucho la atención una cosa respecto a la niña: ella nunca ha tenido problemas para echar los gases pero ese día...madre mía lo que salió de su cuerpecito!!! Expulsó una cantidad de aire tremenda, hizo caca... es como si ella, en vez de con lágrimas, expulsara todo lo malo de aquella forma.
Cuando terminamos me encontraba agotada, como después de una sesión de ejercicio o un masaje terapéutico. Rocío me advirtió que posiblemente me encontrase un poco "rara" o incluso tuviera algún dolor de cabeza, que intentásemos descansar. Esa tarde dormimos juntas una larga siesta, lo necesitábamos. Pero de los dolores de cabeza nada; de hecho había tenido unos días antes y desde la sesión no volvieron a aparecer. Y nos hemos encontrado muy bien, con menos tensión y más alegres.
Quiero repetirlo pronto, no me gustaría que esa experiencia se quedara en algo puntual. Y como puede que a alguna de vosotras también le pique el gusanillo, os dejo el mail de Rocío para que podáis contactar con ella.
Y si os animáis, contadme vuestra experiencia, ok?
Mujer, mamá, amiga y "cacharreadora" incansable en la web y fuera de ella para descubrir el mundo y a mí misma
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miércoles, 22 de mayo de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
Reiki y maternidad
Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir a una charla sobre una terapia de la que había oído hablar pero que no conocía muy bien: el Reiki. La verdad es que me interesó mucho y me picaba el gusanillo de probar.
Y poco después gracias a este blog conocí a Rocío, un encanto de mujer que tuvo el valor de darle un giro a su vida y dedicarse a lo que más le gustaba. Desde entonces se ha especializado en Reiki para embarazadas y bebés. La semana pasada Alicia y yo tuvimos el placer de recibir una sesión de la que os hablaré en detalle muy pronto.
Hoy os dejo con la visión de Rocío sobre el Reiki en un post que ha tenido la amabilidad de escribir para mamadoracacharreadora. Espero que os guste.
REIKI Y MATERNIDAD: UNA FUENTE
DE SANACIÓN
Me presentaré: soy una mamá que
estudió la carrera de Derecho y se dedicó a la práctica de la Abogacía durante un periodo
de su vida… hasta que decidí colgar la toga… y seguir lo que mi corazón me
pedía a gritos!!! La persona que me dio el valor para tomar esta decisión aún
no mide los 90 cm ,
la asusta la batidora y adora los Cantajuegos. Se llama Jimena y ya desde el
embarazo cambió mi vida.
Si bien siempre he estado en
contacto con la espiritualidad, la meditación… ciertamente fue el embarazo, la
maternidad, todo el proceso de posparto…
lo que me abrió el corazón y la conciencia de par en par, y propició mi
entrada de lleno en el Reiki y otras prácticas. Así, decidí formarme en serio y
dar un nuevo rumbo a mi vida. Y aprendí diversas técnicas como el Reiki, Masaje
Metamórfico, Shantala, Reflexología Podal Infantil, etc.
Actualmente, aplico Reiki
mayoritariamente a embarazadas, y mamás puérperas, así como a sus con bebés. Y los beneficios son múltiples!!! El Reiki
ayuda a las mamás en muchos sentidos. Y es que habitualmente, estos procesos
tan hermosos conllevan nervios, cambios emocionales, inseguridades, miedos,
etc. Las mujeres, en medio de los batidos hormonales y otros nos estresamos,
nos sentimos vulnerables y a menudo superadas ante la llegada del bebé… No
obstante, el Reiki nos ayuda de muchas maneras. Tras la sesión, las mamás salen
relajadas, felices. Afrontan mejor los altibajos emocionales. Minimizan los
problemas. Conectan consigo mismas y con el bebé. Cogen fuerzas y afrontan sus
miedos e inseguridades. Se desbloquean. En definitiva encuentran su propio
centro….
Reiki, palabra que significa
“energía universal”, es una práctica o terapia tan poderosa como desconocida…
por ello, las mamás que se acercan al Reiki salen tan sorprendidas por sus
efectos!!!
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