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viernes, 6 de septiembre de 2013

Ya soy donante de leche

Hoy ha sido un dia emocionante. Por fin he hecho algo de lo que tenía muchas ganas desde hace semanas. Me he hecho donante de leche materna.
Hace tiempo conocí por Facebook y gracias a una de las mamis del grupo de crianza al que acudi varias veces después de nacer Alicia (gracias, Irene!!) el Banco de Leche Humana del Hospital 12 de Octubre. Este año se habian reducido las donaciones y necesitaban "reponer" las reservas para poder continuar con su labor. No me lo pensé y me puse en contacto con ellos para saber qué tenía que hacer para poder donar.

En breve me respondieron al mail y me indicaron, no sin agradecerme primero mi interés y generosidad, cual es el proceso. Hay que acudir al hospital cualquier dia laborable por la mañana (es el único trámite al que tiene que ir necesariamente la mamá y en un horario determinado) para una entrevista, cumplimentar un cuestionario de salud y someterse a una analitica de sangre. Ese mismo dia te facilitan el material necesario para la donación (botellas-biberón, nevera, etiquetas, bolsas de esterilización, gorros y mascarillas). Eso es lo que yo he hecho hoy.
Las bolsas para esterilizar, los gorros y las mascarillas son porque para esta donación es necesario cuidar unas medidas higiénicas mucho más estrictas que cuando nos extraemos leche para nuestros propios peques. Nuestros hijos, en la mayoria de los casos, tienen varias semanas o incluso meses, estan sanos y esa leche es para que la tomen cuando nos marchamos a trabajar, tenemos que salir durante unas horas o preparar alguna papilla. Sin embargo los bebés a los que está destinada la leche donada son prematuros que están muy débiles o enfermos. Por eso se justifican estas precauciones.
Y cuando ves a esos bebitos, lo entiendes. Perfectamente. 
Después de la entrevista y la analítica me han llevado a conocer el servicio de neonatologia y he podido ver a esos angelitos diminutos acompañados de sus padres, mamis realizando el método canguro con los peques acurrucados en su pecho, sintiendo su calor. Y te das cuenta de que tu leche va a ayudar a salir adelante a esos pequeños, a mejorar sus defensas y a fortalecer su pequeño organismo. Además he podido hablar con ellas y especialmente una, la mami de un campeón llamado Juan, que me ha dado las gracias por donar, por esa leche que ellas no pueden -de momento- darle a sus bebés.  Y me he emocionado, mucho. Ha sido inevitable. Y me he sentido bien y orgullosa de lo que estaba haciendo.

Aqui os dejo un extracto de la informacion que facilitan en su carta de servicios y el mail y teléfono de contacto por si alguna mamá quiere hacerse donante. Desde aqui yo os animo a hacerlo.

El Banco de Leche Humana del Hospital 12 de Octubre nació el 17 de diciembre de 2007. Es el primero en España instalado en un Servicio de Neonatologia y con él hemos conseguido satisfacer los deseos de donación de más de 80 mujeres cada año y las necesidades de leche humana de cientos de recién nacidos muy vulnerables a otro tipo de alimentación.
El BLH tiene como misión promocionar la donación de leche humana, recoger la leche donada y procesarla para poder proporcionar con seguridad leche humana de la mejor calidad posible a los recién nacidos hospitalizados más vulnerables, que no pueden recibir leche de su madre transitoria o definitivamente,  para prevenir los riesgos para la salud asociados con las exposición a fórmulas artificiales y acortar en lo posible la alimentación parenteral

Telefono: 91 390 88 11
Mail: bancodeleche.hdoc@salud.madrid.org

viernes, 5 de julio de 2013

Dormir contigo

Hace tiempo que quería escribir esta entrada y qué mejor momento que ahora que mi peque y mi amor duermen junto a mi.

Nuestra experiencia con el colecho vino por 'casualnecesidad'. Era una práctica que respetabamos pero no teniamos planeado que formara parte de nuestras vidas, al menos no de nuestro día a día.  De hecho a Alicia le compramos una cuna (convertible en cama asi que nos queda el consuelo de que en algún momento seguro que la utiliza...) y nos prestaron una minicuna monisima que estuvo en casa hasta hace un par de meses, mas para siestecillas que para otra cosa...

Durante sus primeros dias de vida,  Alicia lloraba desesperadamente por las noches, entre las 12 y las 5 exactamente.  Entonces caía rendida y dormía lo que le echasen. Sólo se calmaba un poco agarrada a la teta de mamá asi que, para que yo pudiera descansar un poco intentamos hacer algunas tomas en la cama. Pero los pequeños pies de la princesa se empeñaban en dar pataditas -esta vez desde fuera- a la altura de la cicatriz de la cesárea y, como podeis imaginar yo veia las estrellas. Así que en ese momento lo descartamos.

Iban pasando los días y como si de una película se tratase, Alicia y yo disfrutabamos la una de la otra en la mecedora de su habitacion, solas, con luz tenue y ella se quedaba dormida mamando mientras yo la acunaba. Bellisimos momentos. Pero era dejarla dormidita en la cuna y...pum!! Se despertaba al instante. En vez de ositos la minicuna parecía tener pinchos. Asi que otra vez en brazos y vuelta a empezar... Ella dormía feliz, calentita y en brazos de mamá,  pero yo...no podía pasarme la noche sentada en la mecedora!!

Así que un día probamos a que durmiera junto a nosotros y fue genial. Dormimos los tres casi del tirón,  calentitos y acurrucados. La peque comía cuqndo quería y ninguna de las dos llegabamos a despertarnos. Así que pasamos unas semanas con el siguiente plan: si a la hora de acostarnos estaba dormida intentabamos dejarla en la cuna (siempre en nuestra habitación) pero si estaba despierta o abría los ojitos a causa de los "pinchos", a la cama. Y como podéis suponer, acabábamos durmiendo juntos casi cada noche. Y poco a poco, casi sin pensarlo, dejamos de intentar la cuna. El colecho nos iba genial: descansabamos los tres, ni Ali ni yo casi nos despertabamos para sus tomas nocturnas, ella no lloraba nada y nosotros disfrutabamos de poder abrazarla, de la calidez de su cuerpecito acurrucandose junto a los nuestros. Nunca tuvimos miedo de aplastarla y yo, que antes me removia en la cama como un rabo de lagartija, aprendí a descansar de ladito, sin moverme y con un brazo rodeando a mi pequeña.

Y hoy, cuando se acerca peligrosamente a los seis meses, así seguimos, a pesar del calor del verano, siendo más conscientes de las ventajas de descansar juntos fundamentalmente porque a nosotros nos funciona, descansamos todos, somos felices así y eso es lo que importa. 

Y haciendo honor al título del post, os dejo con la letra de ese maravilloso bolero que yo siempre había pensado para una situación romántica pero que, escuchándolo detenidamente, es perfecto para cada una de las noches en las que en mi cama somos tres.

Dulces sueños

Dormir contigo
es el camino mas directo al paraíso 
sentir que sueñas
mientras te beso y las manos te acaricio 
Dormir contigo
es navegar en una estrella hacia el espacio 
es embriagarme
con el susurro de tu hablar tierno y despacio 
Dormir contigo
es conocer la dimensión que tiene un verso 
sentir que sueño y al mismo tiempo conocer el universo 
Dormir contigo
con tu cabello acomodado aquí
en mis brazos 
y el terciopelo que me brinda
tu regazo
que maravilla dormir contigo 
Dormir contigo con la ilusión de que despertare mañana 
con el calor de un nuevo día
en la ventana fue un algo hermoso amor.....
dormir contigo....

jueves, 13 de junio de 2013

La maternidad de la A a la Z: C de Creatividad

De nuevo jueves (buff!! qué rápido pasan los días...) y de nuevo aquí para aportar mi granito de arena a la GOM. Espero que la jefa haya disfrutado de sus merecidísimas vacaciones y se alegre de tener a toda la tribu blogosférica rendida una semana más a su iniciativa.



Mi palabra de hoy es Creatividad.

Os dejo lo que dicen los sabios de la RAE y luego vamos con la versión mamadoracacharreadorística (toma trabalenguas!! al que lo diga en voz alta sin liarse que me mande el audio que prometo publicar!! jejeje) 

creatividad.
1. f. Facultad de crear.
2. f. Capacidad de creación.

Y por referencias (al final tengo que poner la coletilla todas las semanas...)
creación.
(Del lat. creatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de crear (establecer).
2. f. Acción y efecto de crear (instituir).
3. f. Acción de crear (hacer a alguien lo que antes no era).
4. f. Acto de criar o sacar Dios algo de la nada.
5. f. mundo (conjunto de todas las cosas creadas).
6. f. Obra de ingenio, de arte o artesanía muy laboriosa, o que revela una gran inventiva. Su discurso nos sorprendió porque fue toda una creación
7. f. ant. crianza (acción y efecto de criar).
 
Estoy orgullosísima de mi elección de esta semana aunque, siendo honestos, no voy a echarme flores que no son mías. El significado inicial que para mí tuvo esta palabra cuando me vino a la cabeza fue la creatividad que despierta en nosotros la maternidad para buscar -y encontrar- soluciones originales a mil situaciones que todas conocéis:
 
* Cómo comer/cocinar/recoger con una sola mano porque tienes al peque en la otra aunque lo que estés comiendo sea un entrecot, tú te apañas. (Inciso: benditos portabebés!!! reconozco que en mil ocasiones sigo funcionando en #modomanco aunque el porteo ha traído una libertad muy grande a mis días. Gracias a las que me habéis ayudado en este sentido, vosotras sabéis quienes sois)  
*Hacer tooodas las virguerías que te vengan a la cabeza para que tu chiquitín sonría y esté entretenido. Idem, que igual tienes menos flexibilidad que el palo de una escoba pero si se te ocurre probar el pino puente y funciona...
* Cambiar pañales en cualquier momento y lugar. No importa lo dificultoso de las circunstancias, una mamá (o papá, que me acuerdo de vosotros...) se las ingenia para conseguir dejar el culito de su bebé, y a veces al bebé completo, limpito, reluciente y perfumado si hace falta, minimizando llantos y riesgo de manchas.
* Inventar canciones/cuentos/juegos para mantenerles entretenidos en un viaje, ayudarles a dormir o simplemente porque ellos lo necesitan en ese momento y nuestros hijos son lo primero.

También pensé en la creatividad necesaria para conciliar (palabra de ambiguo significado maternal, a ver quien se anima con ella un día de estos) no sólo el tiempo, sino la energía y las ganas, que dedicamos al trabajo y a nuestros hijos, consiguiendo que tras una durísima jornada en la que has discutido con un cliente, has preparado siete informes, tu jefe te ha llamado porque tienes que implicarte más, y un sinfín de situaciones que todos podríamos añadir, después de todo eso, encuentras la forma de llegar a casa con una sonrisa de oreja a oreja, ganas de jugar y escuchar las batallitas de los niños, porque ellos lo valen.
O la creatividad de otros padres y madres valientes que encuentran la forma de cumplir su sueño y sacar a sus hijos adelante sin separarse de ellos.

Todo esto me parecía suficientemente relevante en mi experiencia maternal como para dedicarle este post.

Pero hete aquí que me leo las acepciones de la RAE y vuelvo a encontrarle a mi palabra un significado más profundo (no puedo evitar mi vena místico-trascendente con lo que el yoga significa para mi. Oooohhhmmmm!!!)

Qué mayor creación que una nueva vida?? Hay alguna obra de arte más hermosa, perfecta  y laboriosamente creada que un bebé?? El diccionario hace referencia a creación como el hecho de sacar Dios algo de la nada. Y eso unido a mi ateoagnosticismo indefinible me hace plantearme si no somos divinas por el hecho de ser madres... Ahí lo dejo...

Voy más allá: el último significado de creación es crianza, algo en lo que tod@s los que aquí estamos y participamos estamos inmersos desde el minuto cero de la vida de nuestros peques. Por tanto, creatividad es la capacidad de criar, esa que desarrollamos cada día y en la que aprendemos de nuestros propios hijos, de otras madres (como todas vosotras, gracias por estar ahí!) y de nosotras mismas. Y ahora...quién decís que es El Creador???

Un beso a todos y feliz semana

lunes, 10 de junio de 2013

Cuenta atrás

Dentro de un mes estaré trabajando. Seis millones de personas en este país serían felices al poder decir esta frase pero hoy a mi me roba la sonrisa. Y me siento fatal por ello, en los tiempos que corren, afortunado aquel que cuenta con un trabajo que permita sacar a su familia adelante. Pero no lo puedo evitar. Sé que es hasta políticamente incorrecto pero este blog es mi pequeño espacio de libertad así que...si no puedo desahogarme aquí, dónde hacerlo??

Estoy tristona, sí, un poco. Tampoco ayuda el hecho de que el tiempo aún no sea bueno y luzca el sol como debe, que mis problemas de salud, esos que respetaron mi embarazo y el nacimiento de Ali, hayan vuelto a hacer aparición y me tengan más flojilla de la cuenta, y que ese trabajo al que vuelvo (y al que tanto le debo, por otro lado) no sea el sueño de mi vida. Trabajo con gente estupenda y me siento querida y reconocida en la empresa, y soy consciente de que eso vale muchísimo, pero no me ilusiona, no me hace feliz. Se ha convertido en el medio para ganar un dinero cada mes que nos permite disfrutar de una vida tranquila y pagar nuestras facturas. El runrún del trabajo soñado, ese que te hace despertar entusiasmada y con energía cada mañana, ronda en mi cabeza desde hace tiempo, aunque eso será tema para otro momento.

Pero obviamente, lo que me hace estar más triste de volver al trabajo es separarme de la peque. Sé que son sólo unas horas al día y que ella va a estar fenomenal (se va a quedar con l@s abuel@s y su papi tiene unos días de vacaciones en agosto que sé que le va a dedicar por completo), pero se me hace difícil. Llevamos casi cinco meses juntas las veinticuatro horas del día, descubriéndonos, siguiendo el minuto a minuto de cómo crece y cultivando ese vínculo maravilloso que une a una madre y a su hija. Y es que creo que tengo yo más hijítis que ella mamitis, sin duda. 

En parte me siento egoísta por todo lo que os estoy contando, tengo un trabajo al que volver, mi vida es estupenda y tengo una hija fantástica con la que voy a compartir todo el día durante casi seis meses (sumando permiso de lactancia y vacaciones) mientras otras madres cuentan con las 16 semanas ramplonas -incluso menos ya que reciben ciertos 'comentarios y sugerencias' para que se incorporen antes por el bien de su carrera profesional-. Pues eso, que me siento egoísta pero los sentimientos no son fáciles de controlar (si alguien sabe cómo hacerlo, que hable ahora o calle para siempre!!!).

Sin embargo, hay cosas que siempre quedan. Esta noche metidas en la cama, justo cuando se ha quedado dormida acurrucada junto a mi la he abrazado y he besado su cabecita aspirando ese dulce aroma que desprende. Y me he dado cuenta que esos momentos no habrá trabajo ni separación que nos los puedan arrebatar.

Un beso y feliz semana