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jueves, 1 de agosto de 2013

¡¡ Feliz día de la lactancia materna !!

Hoy estoy de celebración por doble motivo. El primero es que hoy hace cuatro años que me casé por lo que celebro un momento importante en la relación con mi marido. Pero también es un día para celebrar algo muy importante en la relación con mi hija ya que es el Día Mundial de la Lactancia Materna


Desde hoy y hasta el próximo día 7 se celebra la Semana de la Lactancia (en España y resto de Europa, al ser periodo vacacional, se pasa a la semana 41 del año, a principios de octubre) organizada por la WABA (World Alliance for Breastfeeding Action).

El lema de este año es "Apoyo a las madres que amamantan: cercano, continuo y oportuno".  Con ello se quiere dar importancia a la ayuda entre iguales, de madre a madre, y a los grupos de apoyo que en muchos casos son el mejor medio para resolver dudas, sentirse acompañada en momentos duros y no abandonar la lactancia. 

Personalmente tengo que reconocer que estos grupos me han ayudado (Espacio Crianza en Leganés, Getalma en Getafe) sobre todo a entender que hay fases por las que (casi)todas pasamos como las crisis de crecimiento o los infinitos despertares nocturnos para mamar. Me han hecho ver más que con normalidad, con anhelo, lactancias de más de tres años y con ellas he aprendido truquitos que me han sido muy útiles en estos meses.

Sin embargo, creo que el éxito de nuestra lactancia -llevamos seis meses y medio que espero sólo sean el principio ya que nos hace muy feliz a las dos- ha estado dentro de casa.

Empezamos por la información. Como ya leísteis aquí una amiga me hizo "Un regalo para toda la vida" durante mi embarazo y su lectura me cambió la perspectiva e hizo desaparecer de mi cabeza prejuicios nada buenos para la lactancia. Y eso, junto con las clases de preparación al parto que hicimos con Matronasur consiguieron empoderarme, hacerme sentir completamente segura de que iba a poder amamantar a mi hija. Recuerdo que una de las últimas cosas que le dije a mi marido de camino al quirófano a nuestra cesárea, sabiendo que no estaría con mi hija desde el momento cero, fue: "Ni un biberón ni un chupete, tarde lo que tarde lo primero que necesita la niña es el pecho de su madre". Dicho y hecho. Cuando me subieron a la habitación hora y media después de que naciera Alicia (cuanto hay que mejorar en ese aspecto...) cogí a mi pequeña, la acerqué a mi y se cogió a mi pecho izquierdo, sabiendo perfectamente lo que tenía que hacer. Fue mágico, jamás olvidaré aquel momento. Recuerdo que durante mi embarazo soñé a veces con que la estaba amamantando y me despertaba con una paz difícil de describir. Pero como casi todo, es mejor cuando lo vives en realidad.

Aunque no todo ha sido un camino de rosas. Hemos pasado por los típicos comentarios "bienintencionados", que si la niña se queda con hambre, que si no es normal que pida cada poco, que si es comilona y habría que apoyar con un biberón... En fin, cuestiones que por desgracia estoy segura que casi todas las madres hemos vivido. También hubo momentos de grietas y dolor, que pasaron con alguna lágrima y el convencimiento de que era algo pasajero, que podríamos con ello y que era mejor seguir. Y noches en vela con Alicia llorando en las que llegué a dudar de todo y de mí misma. Y ahí el salvador de nuestra lactancia fue papá, ese pilar de nuestra familia, ese observador orgulloso que se convirtió hace meses en un acérrimo defensor de la teta, ese padrazo con el que justo ahora hace 4 años me uní para siempre.

Es importante contar con ayuda, ninguna mamá debería sentirse privada de ella, todas deberíamos contar con el apoyo de nuestras iguales, de nuestra tribu.

Me encantaría saber cómo fue o está siendo vuestra lactancia. Os animo a que me dejéis un comentario contándonos un poquito de vuestra historia.

Un beso (de leche!!)

viernes, 17 de mayo de 2013

BBC

Mes de mayo, mes de las flores y...mes de las comuniones. Pues eso, que estamos inmersas en plena temporada BBC (bodas, bautizos y comuniones) y todo lo que ello conlleva desde los regalitos hasta la cita con la pelu. Y algo que yo no me había planteado hasta este año es lo que se nos complica esta operación a las mamás, especialmente a las mamás lactantes.

Y es que la enorme comodidad que supone la teta en la mayoría de ocasiones no lo es tanto en eventos de cierto postín.

Si el peque no acude a la celebración en cuestión tienes que ocuparte de haberte sacado leche suficiente para que tu criaturita pueda tener esa líquida parte de su mami mientras tu estás fuera. Y cuando el bebé sólo ha tomado teta no es fácil enchufarle un biberón así por las buenas, así que puedes necesitar al menos un día o dos de 'práctica' para quedarte tranquila.
Y el sacaleches (extractor lo llaman técnicamente, que no sé que es peor, a mi me suena a la campana de la cocina...) que ha sido tu mejor amigo durante los últimos días se va contigo a la party porque, claro, tu teti acostumbrada a que el niño mame cada x horas (2, 3, las que sean) y de repente te vas con tu vestido divino y como no tengas cuidadito a mitad de la cena...catapún!! el vestido calaíto de leche!!! Así que no te queda más remedio que escabullirte en algún momento a un sitio discreto y todo lo cómodo que se pueda -que al final suele ser el baño...- para desahogar un póco la tensión lechera. Una amiga descubrió que el baile puede ser buen momento ya que todo el mundo está entretenido y es fácil desaparecer un ratín.
Y que alguien me explique como cabe un sacaleches en un bolso de fiesta???!!!

Y si el peque es invitado (y en algunos casos con papel 'protagonista') la cosa no es mucho más fácil. Habéis intentado dar el pecho llevando puesto un vestido de fiesta?? Misión harto imposible sin desmontar por completo el vestido y quedarse medio desnuda. Y tampoco es cuestión de encerrarse en el baño (puaggg!!) a darle teta al bebé, no? Además de lo desagradable del sitio si estamos de celebración es para disfrutarla, y si amamantamos a nuestros hijos en cualquier parte aqui no debería ser distinto por culpa del vestuario.
Las opciones son variadas, desde peregrinar por las tiendas buscando un vestido con escote que se pueda abrir (botones, cruzado), hasta llevar una blusa con falda o pantalón en vez de vestido o, como he hecho yo, hacerte un vestido adaptado.

Las bodas de este año son de parejas muy cercanas y a las que queremos mucho así que entre eso, que llevamos tres años largos sin ir de boda y que hace tiempo que no me arreglo como antes, la verdad es que me apetecía ir guapa guapa. Cacharreando por internet descubrí webs con vestidos de lactancia para fiesta pero, si bien me parecen muy monos para una nochevieja o algo así, no me convencían para ir de boda. Cuando mi particular peregrinación por tiendas de todo tipo resultó infructuosa descubrí por casualidades de la vida y gracias a twitter a web de "Voy con mi bebe" (os dejo el enlace a su página de facebook aquí). Era justo lo que había estado buscando!!! Unos preciosos vestidos con aberturas estratégicas que me permitieran ir mona y no dejar a mi niña sin su querida tetita. Me puse en contacto con ellas y, a pesar de la distancia (nos separan unos 500 km...), todo han sido facilidades: les mandé una foto de un vestido que me gustaba y me lo adaptaron perfectamente, me enviaron fotos desde la tienda de las telas para elegir los colores y, por fin, hace dos días recibí un paquete con mi precioso vestido que, por cierto, me queda como un guante. Gracias Mª Carmen, por coser taaaan requetebien y gracias Isabel por haber tenido la idea de solucionar a otras mamás el mismo problema con el que tú te encontraste. Estoy deseando que llegue el 22 de junio para estrenarlo...

Y vosotras ¿cómo habéis solucionado este tipo de situaciones?

Un beso a tod@s y feliz finde

sábado, 11 de mayo de 2013

Cumpleaños de papá

Hoy es el cumpleaños de mi marido, 32 primaveras le caen. El año pasado me puse el listón altísimo en lo que a regalo se refiere ya que 15 minutos antes de que empezara oficialmente el día de su cumpleaños nos enteramos que íbamos a ser papás a principios de 2013. Así que hoy, aunque no sea ni parecido, he decidido dedicarle este post.

Llevamos juntos casi doce años en los que ha habido altos y bajos pero los altos han podido más, tenemos una historia llena de buenos momentos y sobre todo, mucho amor. Y su mejor papel es, sin duda, el de padre.

Si hubiera sido por él nos habríamos lanzado a esta aventura hace años, pero yo no me sentía preparada y supo esperar hasta que, volviendo de unos días en Conil hace dos veranos, le confesé que creía que había llegado el momento. Vivimos esa nueva ilusión también con momentos duros ya que yo no pasaba por buenos momentos de salud lo que me hacía estar tristona porque además, obviamente, el embarazo no llegaba. Él siempre estuvo pendiente de que yo me animara, cuidándome cuando mi enfermedad se me hacía dura, queriéndome mucho y haciéndome ver, sin pretenderlo, el estupendo padre en el que se convertiría.

Y llegó el día, 10 de mayo de 2012 a las 23.45h...la prueba salió positiva!! Nos abrazamos, lloramos y fuimos felices. Dos días después lo hicimos público, en la celebración de su cumpleaños, rodeados de familia y amigos. No esperamos a ninguna prueba ni consulta médica. Algo en nuestro interior nos decía que todo iría bien.

Durante mi embarazo no se perdió ni una sola consulta, ecografía ni análisis. Fuimos juntos a todas las sesiones de preparación al parto, leímos a la par libros de crianza y se convirtió en un acérrimo defensor de la lactancia materna, la crianza con apego y el empoderamiento de la mujer como madre.

El 13 de enero de este año por la mañana comenzaron mis contracciones y durante todo el día me ayudó a cronometrarlas y hasta el momento del parto me daba masajes en las lumbares con una pelota de tenis, cómo me aliviaba el dolor!!!

Si por algo me dió pena que Alicia naciera por cesárea fue que él no pudiera vivir con nosotras ese momento. A cambio, hizo el 'piel con piel' con la peque, media hora para ellos solitos en los que mi niña sintió el calor y el amor de su papi. Cuando volvimos a vernos ya con nuestra hija en brazos, no hicieron falta palabras, en nuestros ojos reconocimos más amor del que hubiéramos visto nunca. Ya estábamos los tres, por fin éramos una familia.

Y desde ese momento le amo aún más. Todos estos meses ha ejercido de "jefe de la tribu", esforzándose por que sus chicas estuviésemos cómodas, protegidas, tranquilas y, sobre todo, juntas. Han sido muchos los momentos en los que ha corrido poniendo lavadoras, preparando cenas y recogiendo la casa mientras nosotras estábamos en la mecedora que hay en la habitación de la niña, solitas, dedicadas a la teta y a conocernos. Porque mi chico defiende que la pequeña con quien tiene que estar es con mamá, que ya llegará su momento, y que le encanta mirarnos cuando está en mis brazos. Y eso le hace un super-papá, al menos para nosotras.

Te queremos mucho, cariño. Feliz cumpleaños

domingo, 5 de mayo de 2013

Madre

Hoy es el día, mi primer día. O quizá no. Porque hace un año mi cuerpo ya era el de una madre aunque yo aún no lo sabía. Alicia, nuestro pequeño granito de arroz entonces, se abría camino en mi vientre, lo que durante los siguientes meses sería su casa.

Soy especialmente feliz porque mi hija ha traído a mi vida la alegría más grande, el sentido de todas las cosas y la sonrisa infinita en su rostro. De lo que más orgullosa estoy es de ser madre, ningún otro logro que haya conseguido en estos años puede ni siquiera acercarse a la plenitud que sentí cuando besé su tibia mejilla por primera vez, la acurruqué en brazos y mi pecho fue su alimento, su descanso.

Hace días encontré un maravilloso rinconcito en la web donde su autora, Myriam, escribe 'en minúsculas' sobre la maternidad de la forma más hermosa que he encontrado. Voy a permitirme tomarle prestada esta frase: "soy mujer y soy madre, además tengo la enorme dicha de ser madre de otra mujer, el ciclo de la vida continúa". Ahora sé que la misma felicidad que yo siento la vivió otra gran mujer hace casi treinta y dos años: mi madre.

A ella quiero darle las gracias desde aqui porque aunque en el camino haya habido lágrimas han sido más las risas, porque la quiero desde lo más hondo de mi corazón y porque me dió el regalo más grande, la vida y la posibilidad de darla yo a su vez.

Gracias, mamá!



miércoles, 24 de abril de 2013

100 días

Exactamente los que cumple hoy la pequeña de la casa. Y hace justo un año yo me quedé embarazada (ventajas de los avances con los test de ovulación, permiten saber este tipo de cosas...jejeje). Así que es un día especialmente feliz para nosotros.

Este fin de semana hemos celebrado con la familia más cercana este acontecimiento ya que, como no vamos a bautizarla, nos pareció una bonita fecha en la que juntarnos y festejar que teníamos con nosotros a la peque.

La fiesta de los 100 días o baekil, es una tradición de origen coreano donde tiene tanta o más importancia que el primer cumpleaños del bebé. Hace no demasiados años la mortalidad infantil en este país era elevada por lo que se celebraba que si el bebé cumplía cien días, ya había pasado las primeras y más delicadas semanas de vida. La familia se reune en torno a una gran mesa con comida y dinero que se le ofrecen al bebé, al que colocan detrás (supongo que para que quede bien la foto ;-P). Después, como el niño aún no puede disfrutar de los manjares dan buena cuenta de ellos los adultos que le acompañan. El dinerito supongo que lo guardarán los papás para abrir la primera hucha del homenajeado.

Hoy quería compartir con vosotros esta tradición que me ha parecido bonita y una alternativa para los que, como yo, no somos muy de iglesia.

Y vosotros, ¿como habéis celebrado la primera fiesta de vuestro hijo? ¿Estais planificando el bautizo? ¿Hicísteis una gran celebración o algo íntimo? Espero vuestros comentarios.