Alicia debe estar acostumbrándose a verme con el ordenador porque, como ya os he contado alguna vez, suelo escribir con ella al lado o encima de mí.
Pero hoy no se ha limitado a mirar la pantalla de vez en cuando. Hoy se ha quejado hasta que la he sentado en mi regazo y se ha abalanzado (literalmente!!!) sobre el teclado. Firme defensora de que no hay que coartar la libertad de los niños, la he dejado hacer. Y aquí os dejo el primer post de la peque, tal y como ella lo ha escrito.
Besos y buenas noches
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rfffffq< vvv4gg
Mujer, mamá, amiga y "cacharreadora" incansable en la web y fuera de ella para descubrir el mundo y a mí misma
jueves, 23 de mayo de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
Mi experiencia personal con el Reiki
Hace unos días os hablé del Reiki en mi anterior post en el que os "presenté" a Rocío, la persona que me ha acercado a esta disciplina. Hoy quiero contaros cómo viví yo la experiencia de mi primera sesión de Reiki.
Hace años que había oído hablar de ello pero en realidad no tenía muy claro qué era y qué significaba el Reiki. En los últimos años he conocido más terapias de esas que llaman alternativas pero que a mi me suena a poca cosa porque son milenarias, mucho más antiguas que nuestra propia medicina, como la acupuntura o la fitoterapia. Así que cuando Rocío contactó conmigo gracias a este blog no dudé en que quería probar.
Además me pareció una idea estupenda estrenarme con una reikista tan conectada con la maternidad que de hecho me propuso hacer la sesión conjuntamente con mi hija. También quería que Alicia participara de todo esto.
El día no pudo ser más propicio ya que por cosas de la vida esa mañana me levanté especialmente acelerada, tensa e irascible. Mi energía no estaba donde debía, eso era obvio. Cuando llegamos a casa de Rocío he de decir que me sorprendió; no me la esperaba así. De carácter si porque llevábamos semanas hablando por mail y desde el primer momento supe que era un encanto de persona pero físicamente no era como me esperaba. Irradia luz y buenas vibraciones. Y tiene unos ojos increíbles que transmiten mucha paz.
Nos pasó a una habitación donde estaba la camilla en la que nos tumbamos durante la sesión y un piano. Me gustó, me sentí muy cómoda. Puso música suave y comenzamos. Yo tumbada sobre la camilla y mi peque tumbada sobre mi, mamando, como tantas siestas nos hemos pasado. Rocío comenzó colocando sus manos sobre mi cabeza, hombros y cuello y ahí comenzó la magia.
Os prometo que sentí como si corrientes eléctricas me recorriesen la espalda, calor y mucha energía. Como si mi cabeza fuese una bombilla a punto de encenderse, como si todas las conexiones de mi cuerpo se hubiesen encontrado y puesto en marcha.
Hablamos, le conté cómo me sentía (me dio la opción de mantenerme en silencio si lo prefería pero como no callo ni bajo el agua...) y salieron muchas cosas. Tensiones, miedos, esperanzas. También salieron lágrimas que ayudaron a llevarse todos esos bloqueos. Y según sus manos iban avanzando hacia mis pies la sensación pasó a ser de descanso, de mucha paz.
Las reacciones de Alicia también fueron increíbles. Hubo momentos en los que se relajó e incluso llegó a dormirse y otros en los que se aceleraba, se notaba que mi energía y la suya estaban conectadas y ella también "se encendía". Me llamó mucho la atención una cosa respecto a la niña: ella nunca ha tenido problemas para echar los gases pero ese día...madre mía lo que salió de su cuerpecito!!! Expulsó una cantidad de aire tremenda, hizo caca... es como si ella, en vez de con lágrimas, expulsara todo lo malo de aquella forma.
Cuando terminamos me encontraba agotada, como después de una sesión de ejercicio o un masaje terapéutico. Rocío me advirtió que posiblemente me encontrase un poco "rara" o incluso tuviera algún dolor de cabeza, que intentásemos descansar. Esa tarde dormimos juntas una larga siesta, lo necesitábamos. Pero de los dolores de cabeza nada; de hecho había tenido unos días antes y desde la sesión no volvieron a aparecer. Y nos hemos encontrado muy bien, con menos tensión y más alegres.
Quiero repetirlo pronto, no me gustaría que esa experiencia se quedara en algo puntual. Y como puede que a alguna de vosotras también le pique el gusanillo, os dejo el mail de Rocío para que podáis contactar con ella.
Y si os animáis, contadme vuestra experiencia, ok?
Hace años que había oído hablar de ello pero en realidad no tenía muy claro qué era y qué significaba el Reiki. En los últimos años he conocido más terapias de esas que llaman alternativas pero que a mi me suena a poca cosa porque son milenarias, mucho más antiguas que nuestra propia medicina, como la acupuntura o la fitoterapia. Así que cuando Rocío contactó conmigo gracias a este blog no dudé en que quería probar.
Además me pareció una idea estupenda estrenarme con una reikista tan conectada con la maternidad que de hecho me propuso hacer la sesión conjuntamente con mi hija. También quería que Alicia participara de todo esto.
El día no pudo ser más propicio ya que por cosas de la vida esa mañana me levanté especialmente acelerada, tensa e irascible. Mi energía no estaba donde debía, eso era obvio. Cuando llegamos a casa de Rocío he de decir que me sorprendió; no me la esperaba así. De carácter si porque llevábamos semanas hablando por mail y desde el primer momento supe que era un encanto de persona pero físicamente no era como me esperaba. Irradia luz y buenas vibraciones. Y tiene unos ojos increíbles que transmiten mucha paz.
Nos pasó a una habitación donde estaba la camilla en la que nos tumbamos durante la sesión y un piano. Me gustó, me sentí muy cómoda. Puso música suave y comenzamos. Yo tumbada sobre la camilla y mi peque tumbada sobre mi, mamando, como tantas siestas nos hemos pasado. Rocío comenzó colocando sus manos sobre mi cabeza, hombros y cuello y ahí comenzó la magia.
Os prometo que sentí como si corrientes eléctricas me recorriesen la espalda, calor y mucha energía. Como si mi cabeza fuese una bombilla a punto de encenderse, como si todas las conexiones de mi cuerpo se hubiesen encontrado y puesto en marcha.
Hablamos, le conté cómo me sentía (me dio la opción de mantenerme en silencio si lo prefería pero como no callo ni bajo el agua...) y salieron muchas cosas. Tensiones, miedos, esperanzas. También salieron lágrimas que ayudaron a llevarse todos esos bloqueos. Y según sus manos iban avanzando hacia mis pies la sensación pasó a ser de descanso, de mucha paz.
Las reacciones de Alicia también fueron increíbles. Hubo momentos en los que se relajó e incluso llegó a dormirse y otros en los que se aceleraba, se notaba que mi energía y la suya estaban conectadas y ella también "se encendía". Me llamó mucho la atención una cosa respecto a la niña: ella nunca ha tenido problemas para echar los gases pero ese día...madre mía lo que salió de su cuerpecito!!! Expulsó una cantidad de aire tremenda, hizo caca... es como si ella, en vez de con lágrimas, expulsara todo lo malo de aquella forma.
Cuando terminamos me encontraba agotada, como después de una sesión de ejercicio o un masaje terapéutico. Rocío me advirtió que posiblemente me encontrase un poco "rara" o incluso tuviera algún dolor de cabeza, que intentásemos descansar. Esa tarde dormimos juntas una larga siesta, lo necesitábamos. Pero de los dolores de cabeza nada; de hecho había tenido unos días antes y desde la sesión no volvieron a aparecer. Y nos hemos encontrado muy bien, con menos tensión y más alegres.
Quiero repetirlo pronto, no me gustaría que esa experiencia se quedara en algo puntual. Y como puede que a alguna de vosotras también le pique el gusanillo, os dejo el mail de Rocío para que podáis contactar con ella.
Y si os animáis, contadme vuestra experiencia, ok?
sábado, 18 de mayo de 2013
Reiki y maternidad
Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir a una charla sobre una terapia de la que había oído hablar pero que no conocía muy bien: el Reiki. La verdad es que me interesó mucho y me picaba el gusanillo de probar.
Y poco después gracias a este blog conocí a Rocío, un encanto de mujer que tuvo el valor de darle un giro a su vida y dedicarse a lo que más le gustaba. Desde entonces se ha especializado en Reiki para embarazadas y bebés. La semana pasada Alicia y yo tuvimos el placer de recibir una sesión de la que os hablaré en detalle muy pronto.
Hoy os dejo con la visión de Rocío sobre el Reiki en un post que ha tenido la amabilidad de escribir para mamadoracacharreadora. Espero que os guste.
REIKI Y MATERNIDAD: UNA FUENTE
DE SANACIÓN
Me presentaré: soy una mamá que
estudió la carrera de Derecho y se dedicó a la práctica de la Abogacía durante un periodo
de su vida… hasta que decidí colgar la toga… y seguir lo que mi corazón me
pedía a gritos!!! La persona que me dio el valor para tomar esta decisión aún
no mide los 90 cm ,
la asusta la batidora y adora los Cantajuegos. Se llama Jimena y ya desde el
embarazo cambió mi vida.
Si bien siempre he estado en
contacto con la espiritualidad, la meditación… ciertamente fue el embarazo, la
maternidad, todo el proceso de posparto…
lo que me abrió el corazón y la conciencia de par en par, y propició mi
entrada de lleno en el Reiki y otras prácticas. Así, decidí formarme en serio y
dar un nuevo rumbo a mi vida. Y aprendí diversas técnicas como el Reiki, Masaje
Metamórfico, Shantala, Reflexología Podal Infantil, etc.
Actualmente, aplico Reiki
mayoritariamente a embarazadas, y mamás puérperas, así como a sus con bebés. Y los beneficios son múltiples!!! El Reiki
ayuda a las mamás en muchos sentidos. Y es que habitualmente, estos procesos
tan hermosos conllevan nervios, cambios emocionales, inseguridades, miedos,
etc. Las mujeres, en medio de los batidos hormonales y otros nos estresamos,
nos sentimos vulnerables y a menudo superadas ante la llegada del bebé… No
obstante, el Reiki nos ayuda de muchas maneras. Tras la sesión, las mamás salen
relajadas, felices. Afrontan mejor los altibajos emocionales. Minimizan los
problemas. Conectan consigo mismas y con el bebé. Cogen fuerzas y afrontan sus
miedos e inseguridades. Se desbloquean. En definitiva encuentran su propio
centro….
Reiki, palabra que significa
“energía universal”, es una práctica o terapia tan poderosa como desconocida…
por ello, las mamás que se acercan al Reiki salen tan sorprendidas por sus
efectos!!!
viernes, 17 de mayo de 2013
BBC
Mes de mayo, mes de las flores y...mes de las comuniones. Pues eso, que estamos inmersas en plena temporada BBC (bodas, bautizos y comuniones) y todo lo que ello conlleva desde los regalitos hasta la cita con la pelu. Y algo que yo no me había planteado hasta este año es lo que se nos complica esta operación a las mamás, especialmente a las mamás lactantes.
Y es que la enorme comodidad que supone la teta en la mayoría de ocasiones no lo es tanto en eventos de cierto postín.
Si el peque no acude a la celebración en cuestión tienes que ocuparte de haberte sacado leche suficiente para que tu criaturita pueda tener esa líquida parte de su mami mientras tu estás fuera. Y cuando el bebé sólo ha tomado teta no es fácil enchufarle un biberón así por las buenas, así que puedes necesitar al menos un día o dos de 'práctica' para quedarte tranquila.
Y el sacaleches (extractor lo llaman técnicamente, que no sé que es peor, a mi me suena a la campana de la cocina...) que ha sido tu mejor amigo durante los últimos días se va contigo a la party porque, claro, tu teti acostumbrada a que el niño mame cada x horas (2, 3, las que sean) y de repente te vas con tu vestido divino y como no tengas cuidadito a mitad de la cena...catapún!! el vestido calaíto de leche!!! Así que no te queda más remedio que escabullirte en algún momento a un sitio discreto y todo lo cómodo que se pueda -que al final suele ser el baño...- para desahogar un póco la tensión lechera. Una amiga descubrió que el baile puede ser buen momento ya que todo el mundo está entretenido y es fácil desaparecer un ratín.
Y que alguien me explique como cabe un sacaleches en un bolso de fiesta???!!!
Y si el peque es invitado (y en algunos casos con papel 'protagonista') la cosa no es mucho más fácil. Habéis intentado dar el pecho llevando puesto un vestido de fiesta?? Misión harto imposible sin desmontar por completo el vestido y quedarse medio desnuda. Y tampoco es cuestión de encerrarse en el baño (puaggg!!) a darle teta al bebé, no? Además de lo desagradable del sitio si estamos de celebración es para disfrutarla, y si amamantamos a nuestros hijos en cualquier parte aqui no debería ser distinto por culpa del vestuario.
Las opciones son variadas, desde peregrinar por las tiendas buscando un vestido con escote que se pueda abrir (botones, cruzado), hasta llevar una blusa con falda o pantalón en vez de vestido o, como he hecho yo, hacerte un vestido adaptado.
Las bodas de este año son de parejas muy cercanas y a las que queremos mucho así que entre eso, que llevamos tres años largos sin ir de boda y que hace tiempo que no me arreglo como antes, la verdad es que me apetecía ir guapa guapa. Cacharreando por internet descubrí webs con vestidos de lactancia para fiesta pero, si bien me parecen muy monos para una nochevieja o algo así, no me convencían para ir de boda. Cuando mi particular peregrinación por tiendas de todo tipo resultó infructuosa descubrí por casualidades de la vida y gracias a twitter a web de "Voy con mi bebe" (os dejo el enlace a su página de facebook aquí). Era justo lo que había estado buscando!!! Unos preciosos vestidos con aberturas estratégicas que me permitieran ir mona y no dejar a mi niña sin su querida tetita. Me puse en contacto con ellas y, a pesar de la distancia (nos separan unos 500 km...), todo han sido facilidades: les mandé una foto de un vestido que me gustaba y me lo adaptaron perfectamente, me enviaron fotos desde la tienda de las telas para elegir los colores y, por fin, hace dos días recibí un paquete con mi precioso vestido que, por cierto, me queda como un guante. Gracias Mª Carmen, por coser taaaan requetebien y gracias Isabel por haber tenido la idea de solucionar a otras mamás el mismo problema con el que tú te encontraste. Estoy deseando que llegue el 22 de junio para estrenarlo...
Y vosotras ¿cómo habéis solucionado este tipo de situaciones?
Un beso a tod@s y feliz finde
Y es que la enorme comodidad que supone la teta en la mayoría de ocasiones no lo es tanto en eventos de cierto postín.
Si el peque no acude a la celebración en cuestión tienes que ocuparte de haberte sacado leche suficiente para que tu criaturita pueda tener esa líquida parte de su mami mientras tu estás fuera. Y cuando el bebé sólo ha tomado teta no es fácil enchufarle un biberón así por las buenas, así que puedes necesitar al menos un día o dos de 'práctica' para quedarte tranquila.
Y el sacaleches (extractor lo llaman técnicamente, que no sé que es peor, a mi me suena a la campana de la cocina...) que ha sido tu mejor amigo durante los últimos días se va contigo a la party porque, claro, tu teti acostumbrada a que el niño mame cada x horas (2, 3, las que sean) y de repente te vas con tu vestido divino y como no tengas cuidadito a mitad de la cena...catapún!! el vestido calaíto de leche!!! Así que no te queda más remedio que escabullirte en algún momento a un sitio discreto y todo lo cómodo que se pueda -que al final suele ser el baño...- para desahogar un póco la tensión lechera. Una amiga descubrió que el baile puede ser buen momento ya que todo el mundo está entretenido y es fácil desaparecer un ratín.
Y que alguien me explique como cabe un sacaleches en un bolso de fiesta???!!!
Y si el peque es invitado (y en algunos casos con papel 'protagonista') la cosa no es mucho más fácil. Habéis intentado dar el pecho llevando puesto un vestido de fiesta?? Misión harto imposible sin desmontar por completo el vestido y quedarse medio desnuda. Y tampoco es cuestión de encerrarse en el baño (puaggg!!) a darle teta al bebé, no? Además de lo desagradable del sitio si estamos de celebración es para disfrutarla, y si amamantamos a nuestros hijos en cualquier parte aqui no debería ser distinto por culpa del vestuario.
Las opciones son variadas, desde peregrinar por las tiendas buscando un vestido con escote que se pueda abrir (botones, cruzado), hasta llevar una blusa con falda o pantalón en vez de vestido o, como he hecho yo, hacerte un vestido adaptado.
Las bodas de este año son de parejas muy cercanas y a las que queremos mucho así que entre eso, que llevamos tres años largos sin ir de boda y que hace tiempo que no me arreglo como antes, la verdad es que me apetecía ir guapa guapa. Cacharreando por internet descubrí webs con vestidos de lactancia para fiesta pero, si bien me parecen muy monos para una nochevieja o algo así, no me convencían para ir de boda. Cuando mi particular peregrinación por tiendas de todo tipo resultó infructuosa descubrí por casualidades de la vida y gracias a twitter a web de "Voy con mi bebe" (os dejo el enlace a su página de facebook aquí). Era justo lo que había estado buscando!!! Unos preciosos vestidos con aberturas estratégicas que me permitieran ir mona y no dejar a mi niña sin su querida tetita. Me puse en contacto con ellas y, a pesar de la distancia (nos separan unos 500 km...), todo han sido facilidades: les mandé una foto de un vestido que me gustaba y me lo adaptaron perfectamente, me enviaron fotos desde la tienda de las telas para elegir los colores y, por fin, hace dos días recibí un paquete con mi precioso vestido que, por cierto, me queda como un guante. Gracias Mª Carmen, por coser taaaan requetebien y gracias Isabel por haber tenido la idea de solucionar a otras mamás el mismo problema con el que tú te encontraste. Estoy deseando que llegue el 22 de junio para estrenarlo...
Y vosotras ¿cómo habéis solucionado este tipo de situaciones?
Un beso a tod@s y feliz finde
martes, 14 de mayo de 2013
Sueños
Hoy es un día de esos en los que necesitos hablaros de mis "movidas mentales".De los sueños cumplidos, de los sueños por cumplir y de los sueños rotos. Estos últimos, los más tristes, a veces aparecen donde menos te los esperas y te devuelven a la más cruda realidad. Historias que se rompen, que se acaban y que, siendo positivos, a lo mejor son el inicio de sueños nuevos.
Los que más ilusionan son los sueños por cumplir, esos que bullen en mi cabeza y que poco a poco van tomando forma. Que son una ventana a una vida distinta, a esa que deseo y que quiero ver cuando sea viejita y mire atrás.
Últimamente he tenido la suerte de conocer a mujeres valientes, soñadoras que se atrevieron a romper con una vida que no les llenaba y buscar su verdadero sitio. Y la envidia (sana) que me daban se transformó en admiración y ahora, por fin, en inspiración. Si ellas lo han conseguido, por qué yo no?? Ahora sé que puedo, que es posible superar los obstáculos si crees en tu sueño con fuerza.
Y por fin, los sueños cumplidos. Mi pequeña, ser mamá y tener entre mis brazos a esta belleza que completa mi vida.
Os dejo ya que mi princesa acaba de caer en los brazos de Morfeo. Son sueños...
Los que más ilusionan son los sueños por cumplir, esos que bullen en mi cabeza y que poco a poco van tomando forma. Que son una ventana a una vida distinta, a esa que deseo y que quiero ver cuando sea viejita y mire atrás.
Últimamente he tenido la suerte de conocer a mujeres valientes, soñadoras que se atrevieron a romper con una vida que no les llenaba y buscar su verdadero sitio. Y la envidia (sana) que me daban se transformó en admiración y ahora, por fin, en inspiración. Si ellas lo han conseguido, por qué yo no?? Ahora sé que puedo, que es posible superar los obstáculos si crees en tu sueño con fuerza.
Y por fin, los sueños cumplidos. Mi pequeña, ser mamá y tener entre mis brazos a esta belleza que completa mi vida.
Os dejo ya que mi princesa acaba de caer en los brazos de Morfeo. Son sueños...
domingo, 12 de mayo de 2013
Dando el cante
Hay tantas cosas en cuestión de crianza que se han dejado atrás, que eran tan normales en época de nuestros abuelos y que en muchos casos se han perdido... Y cuando te da por recuperarlas reaccionas ante lo efectivas que son y alucinas de cómo has podido pensar en otras 'soluciones' antes cuando lo más sencillo suele ser lo mejor.
Ayer volvíamos Ali y yo de casa de los abuelos y, tal y como le sucede últimamente, cuando nos montamos en el coche por la tarde-noche (por la mañana va feliz, le encanta) llora y llora. Será porque está más cansada o porque no le gusta la oscuridad -he puesto junto a su silla del coche una luz de presencia de colores que le ayuda un poquito- pero el caso es que casi cada vez que volvemos a casa la situación es la misma. Como va en el asiento de atrás y a contramarcha -muy pronto escribiré sobre la seguridad de los niños en el coche- la veo por los espejos y le hablo, pero nada. Aunque esta vez fue distinto. Apagué la radio y comencé a cantarle una nana. Se calmó inmediatamente y poco a poco fue cerrando los ojitos hasta dormirse. Yo desafino cosa mala, pero a la niña no le importó, sólo quería escuchar a mamá. Y el 'soniquete' de la nana, una y otra vez, le ayudó a relajarse.
Dándole vueltas fui consciente de la cantidad de ocasiones en las que sería muy sencillo calmar a un bebé sólo con una canción y, sin embargo, hacemos millones de cosas (dibujos, juguetes, incluso teta...) que no hacen más que desesperarnos porque el peque sigue llora que te llora.
He de reconocer que canto poco aunque alguna vez me ha salvado, recuerdo un día que la dormí paseando con ella en la mochila y cantándole "Cruz de navajas" de Mecano -sólo se me venía esa canción a la cabeza y, total, aún no entiende la letra...-. Y eso me lleva al otro punto: no nos sabemos nanas!! Las mamás de ahora no sabemos qué cantarle a nuestros peques!! Qué fue antes, el huevo o la gallina?? No cantamos porque no nos las sabemos o no nos sabemos ninguna porque no solemos cantar??
Gracias a Feli, en las clases de yoga con los bebés estamos recuperando esta buenísima costumbre y les cantamos a los niños al final de cada clase (caracolito, caracolito...). Así al menos tenemos esas nanas como repertorio. Pero es importante que aprendamos más, que las inventemos -es que no sé cómo generaciones anteriores pudimos dormir con lo de "que viene el coco y te comerá...", que miedo!!- o tarareemos cualquier cosa que se nos ocurra, aunque desafinemos más que Jesulín con el "toda, toda, toda".
La voz de una madre ya es música para nuestros hijos, desde que les llevábamos en el vientre. Y ellos lo prefieren a cualquier otra melodía. Chicas, recuperemos las buenas contumbres y demos el cante!!
PD. Si alguna se sabe alguna nana bonita agradeceremos que la comparta en los comentarios de este post. ;-P
Ayer volvíamos Ali y yo de casa de los abuelos y, tal y como le sucede últimamente, cuando nos montamos en el coche por la tarde-noche (por la mañana va feliz, le encanta) llora y llora. Será porque está más cansada o porque no le gusta la oscuridad -he puesto junto a su silla del coche una luz de presencia de colores que le ayuda un poquito- pero el caso es que casi cada vez que volvemos a casa la situación es la misma. Como va en el asiento de atrás y a contramarcha -muy pronto escribiré sobre la seguridad de los niños en el coche- la veo por los espejos y le hablo, pero nada. Aunque esta vez fue distinto. Apagué la radio y comencé a cantarle una nana. Se calmó inmediatamente y poco a poco fue cerrando los ojitos hasta dormirse. Yo desafino cosa mala, pero a la niña no le importó, sólo quería escuchar a mamá. Y el 'soniquete' de la nana, una y otra vez, le ayudó a relajarse.
Dándole vueltas fui consciente de la cantidad de ocasiones en las que sería muy sencillo calmar a un bebé sólo con una canción y, sin embargo, hacemos millones de cosas (dibujos, juguetes, incluso teta...) que no hacen más que desesperarnos porque el peque sigue llora que te llora.
He de reconocer que canto poco aunque alguna vez me ha salvado, recuerdo un día que la dormí paseando con ella en la mochila y cantándole "Cruz de navajas" de Mecano -sólo se me venía esa canción a la cabeza y, total, aún no entiende la letra...-. Y eso me lleva al otro punto: no nos sabemos nanas!! Las mamás de ahora no sabemos qué cantarle a nuestros peques!! Qué fue antes, el huevo o la gallina?? No cantamos porque no nos las sabemos o no nos sabemos ninguna porque no solemos cantar??
Gracias a Feli, en las clases de yoga con los bebés estamos recuperando esta buenísima costumbre y les cantamos a los niños al final de cada clase (caracolito, caracolito...). Así al menos tenemos esas nanas como repertorio. Pero es importante que aprendamos más, que las inventemos -es que no sé cómo generaciones anteriores pudimos dormir con lo de "que viene el coco y te comerá...", que miedo!!- o tarareemos cualquier cosa que se nos ocurra, aunque desafinemos más que Jesulín con el "toda, toda, toda".
La voz de una madre ya es música para nuestros hijos, desde que les llevábamos en el vientre. Y ellos lo prefieren a cualquier otra melodía. Chicas, recuperemos las buenas contumbres y demos el cante!!
PD. Si alguna se sabe alguna nana bonita agradeceremos que la comparta en los comentarios de este post. ;-P
sábado, 11 de mayo de 2013
Cumpleaños de papá
Hoy es el cumpleaños de mi marido, 32 primaveras le caen. El año pasado me puse el listón altísimo en lo que a regalo se refiere ya que 15 minutos antes de que empezara oficialmente el día de su cumpleaños nos enteramos que íbamos a ser papás a principios de 2013. Así que hoy, aunque no sea ni parecido, he decidido dedicarle este post.
Llevamos juntos casi doce años en los que ha habido altos y bajos pero los altos han podido más, tenemos una historia llena de buenos momentos y sobre todo, mucho amor. Y su mejor papel es, sin duda, el de padre.
Si hubiera sido por él nos habríamos lanzado a esta aventura hace años, pero yo no me sentía preparada y supo esperar hasta que, volviendo de unos días en Conil hace dos veranos, le confesé que creía que había llegado el momento. Vivimos esa nueva ilusión también con momentos duros ya que yo no pasaba por buenos momentos de salud lo que me hacía estar tristona porque además, obviamente, el embarazo no llegaba. Él siempre estuvo pendiente de que yo me animara, cuidándome cuando mi enfermedad se me hacía dura, queriéndome mucho y haciéndome ver, sin pretenderlo, el estupendo padre en el que se convertiría.
Y llegó el día, 10 de mayo de 2012 a las 23.45h...la prueba salió positiva!! Nos abrazamos, lloramos y fuimos felices. Dos días después lo hicimos público, en la celebración de su cumpleaños, rodeados de familia y amigos. No esperamos a ninguna prueba ni consulta médica. Algo en nuestro interior nos decía que todo iría bien.
Durante mi embarazo no se perdió ni una sola consulta, ecografía ni análisis. Fuimos juntos a todas las sesiones de preparación al parto, leímos a la par libros de crianza y se convirtió en un acérrimo defensor de la lactancia materna, la crianza con apego y el empoderamiento de la mujer como madre.
El 13 de enero de este año por la mañana comenzaron mis contracciones y durante todo el día me ayudó a cronometrarlas y hasta el momento del parto me daba masajes en las lumbares con una pelota de tenis, cómo me aliviaba el dolor!!!
Si por algo me dió pena que Alicia naciera por cesárea fue que él no pudiera vivir con nosotras ese momento. A cambio, hizo el 'piel con piel' con la peque, media hora para ellos solitos en los que mi niña sintió el calor y el amor de su papi. Cuando volvimos a vernos ya con nuestra hija en brazos, no hicieron falta palabras, en nuestros ojos reconocimos más amor del que hubiéramos visto nunca. Ya estábamos los tres, por fin éramos una familia.
Y desde ese momento le amo aún más. Todos estos meses ha ejercido de "jefe de la tribu", esforzándose por que sus chicas estuviésemos cómodas, protegidas, tranquilas y, sobre todo, juntas. Han sido muchos los momentos en los que ha corrido poniendo lavadoras, preparando cenas y recogiendo la casa mientras nosotras estábamos en la mecedora que hay en la habitación de la niña, solitas, dedicadas a la teta y a conocernos. Porque mi chico defiende que la pequeña con quien tiene que estar es con mamá, que ya llegará su momento, y que le encanta mirarnos cuando está en mis brazos. Y eso le hace un super-papá, al menos para nosotras.
Te queremos mucho, cariño. Feliz cumpleaños
Llevamos juntos casi doce años en los que ha habido altos y bajos pero los altos han podido más, tenemos una historia llena de buenos momentos y sobre todo, mucho amor. Y su mejor papel es, sin duda, el de padre.
Si hubiera sido por él nos habríamos lanzado a esta aventura hace años, pero yo no me sentía preparada y supo esperar hasta que, volviendo de unos días en Conil hace dos veranos, le confesé que creía que había llegado el momento. Vivimos esa nueva ilusión también con momentos duros ya que yo no pasaba por buenos momentos de salud lo que me hacía estar tristona porque además, obviamente, el embarazo no llegaba. Él siempre estuvo pendiente de que yo me animara, cuidándome cuando mi enfermedad se me hacía dura, queriéndome mucho y haciéndome ver, sin pretenderlo, el estupendo padre en el que se convertiría.
Y llegó el día, 10 de mayo de 2012 a las 23.45h...la prueba salió positiva!! Nos abrazamos, lloramos y fuimos felices. Dos días después lo hicimos público, en la celebración de su cumpleaños, rodeados de familia y amigos. No esperamos a ninguna prueba ni consulta médica. Algo en nuestro interior nos decía que todo iría bien.
Durante mi embarazo no se perdió ni una sola consulta, ecografía ni análisis. Fuimos juntos a todas las sesiones de preparación al parto, leímos a la par libros de crianza y se convirtió en un acérrimo defensor de la lactancia materna, la crianza con apego y el empoderamiento de la mujer como madre.
El 13 de enero de este año por la mañana comenzaron mis contracciones y durante todo el día me ayudó a cronometrarlas y hasta el momento del parto me daba masajes en las lumbares con una pelota de tenis, cómo me aliviaba el dolor!!!
Si por algo me dió pena que Alicia naciera por cesárea fue que él no pudiera vivir con nosotras ese momento. A cambio, hizo el 'piel con piel' con la peque, media hora para ellos solitos en los que mi niña sintió el calor y el amor de su papi. Cuando volvimos a vernos ya con nuestra hija en brazos, no hicieron falta palabras, en nuestros ojos reconocimos más amor del que hubiéramos visto nunca. Ya estábamos los tres, por fin éramos una familia.
Y desde ese momento le amo aún más. Todos estos meses ha ejercido de "jefe de la tribu", esforzándose por que sus chicas estuviésemos cómodas, protegidas, tranquilas y, sobre todo, juntas. Han sido muchos los momentos en los que ha corrido poniendo lavadoras, preparando cenas y recogiendo la casa mientras nosotras estábamos en la mecedora que hay en la habitación de la niña, solitas, dedicadas a la teta y a conocernos. Porque mi chico defiende que la pequeña con quien tiene que estar es con mamá, que ya llegará su momento, y que le encanta mirarnos cuando está en mis brazos. Y eso le hace un super-papá, al menos para nosotras.
Te queremos mucho, cariño. Feliz cumpleaños
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